La estudiante del Doctorado en Psicología de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV), Camille Rieutord, fue una de las ganadoras del concurso “Tesis de pre y posgrado con enfoque de género”, iniciativa impulsada por InES Género PUCV en conjunto con universidades integrantes de la Red InES Género.
El concurso tiene como propósito promover y visibilizar la incorporación del enfoque de género en la investigación, el desarrollo y la innovación (I+D+i) en las comunidades académicas de las instituciones participantes.
Rieutord fue galardonada en la categoría “Tesis en curso” con su investigación titulada “Hacer trayectoria: narrativas laborales de mujeres en el sector financiero chileno”, proyecto que busca comprender cómo mujeres que actualmente ocupan cargos de jefatura, subgerencia o gerencia en el sector financiero chileno narran y construyen sus trayectorias laborales.

“Me interesa especialmente analizar cómo estas trayectorias se van configurando a lo largo del tiempo en relación con tres dimensiones: el género, los cuidados y las formas de agencia. A través de sus propias experiencias y relatos, busco comprender las oportunidades, tensiones y desafíos que han enfrentado durante sus recorridos profesionales, considerando también las condiciones organizacionales y sociales en las que estos se desarrollan”, explicó la investigadora.
Para Rieutord, incorporar una perspectiva de género implica una aproximación transversal al proceso investigativo que se expresa desde la formulación de la pregunta de investigación hasta los objetivos, el marco teórico y las decisiones metodológicas.
“Considero que investigar desde una perspectiva de género implica partir desde la propia posición epistemológica de quien investiga y preguntarnos cómo aquello que muchas veces entendemos como experiencias individuales está relacionado con estructuras y relaciones de género más amplias. En mi tesis, esto supone analizar las trayectorias laborales no como recorridos individuales o lineales, sino como procesos situados, atravesados por las organizaciones, las responsabilidades de cuidado y las posibilidades de agencia que las mujeres desarrollan a lo largo de sus vidas”, señaló.
En ese sentido, recibe este reconocimiento como una señal de que las preguntas que está planteando y el camino que está recorriendo tienen sentido. «También refuerza mi convicción de que investigar las desigualdades de género no es solamente un ejercicio académico: espero que el conocimiento que pueda producir contribuya a generar conversaciones y transformaciones que tengan un impacto real en la vida y las trayectorias de muchas mujeres», concluyó.
Por Sandra Rojas
Facultad de Filosofía y Educación