Postgrados de Agronomía PUCV avanzan en procesos clave para fortalecer su calidad y proyección académica

 Los programas de Doctorado y Magíster desarrollan etapas decisivas en sus procesos de aseguramiento de la calidad, consolidando una formación de excelencia y una mejora continua.

Los programas de postgrado vinculados a la Escuela de Agronomía de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso continúan fortaleciendo sus procesos de aseguramiento de la calidad, avanzando en distintas etapas de autoevaluación y acreditación orientadas a consolidar una formación académica de excelencia y proyectar su desarrollo a nivel nacional e internacional.

Actualmente, el Doctorado en Ciencias Agroalimentarias, perteneciente a la Facultad de Ciencias Agronómicas y de los Alimentos, se encuentra desarrollando un proceso de autoevaluación interna, mientras que el Magíster en Ciencias Agronómicas y Ambientales, impartido por la Escuela de Agronomía, se prepara para enfrentar una nueva evaluación ante la Comisión Nacional de Acreditación (CNA).

Ambos procesos reflejan una visión compartida: comprender la calidad como un ejercicio permanente de revisión, actualización y fortalecimiento institucional, orientado a responder a los desafíos de un entorno académico cada vez más exigente.

En el caso del Doctorado en Ciencias Agroalimentarias, la etapa de autoevaluación contempla una revisión integral del programa, considerando aspectos como los resultados formativos, el cuerpo académico, las líneas de investigación, la gestión interna y la vinculación con redes nacionales e internacionales.

La directora del programa, profesora Claudia Fuentealba, destacó que este proceso permite proyectar estratégicamente el desarrollo del Doctorado. “La autoevaluación interna es un proceso en el que el propio programa revisa su funcionamiento para asegurar que cumple con estándares de calidad y para identificar oportunidades de mejora”, explicó.

Asimismo, señaló que uno de los principales desafíos ha sido avanzar desde el diagnóstico hacia acciones concretas y sostenidas en el tiempo. “El desafío no se limita al diagnóstico, sino que se centra en la implementación de mejoras concretas y sostenidas”, afirmó.

El trabajo desarrollado ha estado enfocado especialmente en la actualización del plan de mejora, integrando avances previos y nuevas acciones bajo una lógica de seguimiento continuo. Este proceso permitirá al programa prepararse para su próximo proceso de acreditación ante la CNA, previsto para 2027.

Por su parte, el Magíster en Ciencias Agronómicas y Ambientales se encuentra en una etapa cercana a la evaluación externa, luego de completar un proceso de autoevaluación que incluyó una revisión institucional y la participación de un evaluador externo. Durante mayo, el programa recibirá la visita de pares evaluadores, quienes analizarán distintos ámbitos de su funcionamiento académico y administrativo.

El director del Magíster, profesor Alejandro Cáceres, valoró la relevancia de este proceso como una instancia de revisión integral de la calidad formativa. “La acreditación es un proceso por el cual una agencia externa certifica que un programa de estudio cumple con estándares de calidad. Su propósito es asegurar la mejora continua del programa en términos de su calidad educativa”, indicó.

En esa línea, agregó que uno de los mayores desafíos ha sido responder a estándares cada vez más exigentes, manteniendo al mismo tiempo coherencia y continuidad en el trabajo desarrollado. “Se necesita siempre una mejora continua que lleve al programa a tener un ecosistema de calidad formativa en donde todos los actores participen de este proceso”, sostuvo.

La acreditación cumple además un rol fundamental en la formación y proyección de las y los estudiantes. Junto con garantizar estándares académicos, permite acceder a financiamiento estatal, como las becas de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID) y fortalece el reconocimiento de los grados académicos tanto a nivel nacional como internacional.

De cara a los próximos años, ambos programas proyectan continuar fortaleciendo sus estándares de calidad. El Doctorado busca incrementar sus años de acreditación, actualmente acreditado por cinco años, y consolidar aún más su impacto académico y científico. En tanto, el Magíster apunta a mantener o mejorar sus resultados de acreditación, también vigente por cinco años, y profundizar áreas estratégicas como la vinculación con el medio y la articulación con el pregrado.

Los procesos de autoevaluación y acreditación evidencian una forma de trabajo ya instalada en ambos programas: revisar críticamente su desarrollo, fortalecer sus estándares y proyectar su crecimiento con una mirada de largo plazo. Así, tanto el Doctorado como el Magíster continúan consolidando propuestas formativas rigurosas, actualizadas y pertinentes para responder a los desafíos actuales y futuros de la agronomía.

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