El Magíster en Banca y Mercados Financieros de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso se presenta como un programa de formación integral, con foco en la banca, los mercados financieros y una fuerte impronta valórica en torno a la integridad y la transparencia. Su director nacional, Enrique Marshall Rivera, encabeza su desarrollo y continuidad gracias a un sólido respaldo institucional, una destacada trayectoria en el mundo de la finanzas y una fuerte convicción educativa.
El camino de Enrique Marshall ha transitado desde la banca hacia la educación con importantes cargos a su haber, destacando en su perfil profesional funciones en el Banco Central de Chile, en la Superintendencia de Bancos e Instituciones Financieras, en la Bolsa de Santiago y en el mercado de valores. Su llegada a la Educación se fue consolidando tras dictar clases en distintas universidades del país y a su experiencia manifiesta en la publicación de libros donde ha compartido su conocimiento en la actividad financiera, para finalmente arribar a la PUCV con la misión de liderar el programa por encargo del exrector Claudio Elórtegui.
Origen y carácter internacional
Marshall explica que el programa surge “como el resultado de una coincidencia que se produce entre la Universidad de Cantabria y la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, que en algún momento sus respectivos rectores coinciden en algún encuentro y conversan acerca de esta posibilidad”. La Universidad de Cantabria ya contaba con experiencias similares en México y Brasil. En Chile, en tanto, “no partimos de cero, se sabía que esto funcionaba y que funcionaba bien”.
El sello internacional se expresa en varios niveles: “tener un programa internacional con el apoyo simultáneo de la Universidad de Cantabria, con la posibilidad de tener profesores de esa universidad… hay un viaje, una pasantía en España, o sea, tiene varios elementos que fluyen de este sello internacional”.

Sello PUCV y formación integral
Consultado por el sello valórico de la PUCV, Marshall afirma que “se manifiesta en este concepto de formación integral que tenemos nosotros”. Esto se refleja en un currículum que “busca entregar una formación que cubra todas las materias que son relevantes en el ejercicio de la actividad bancaria y financiera”, abarcando “derecho, finanzas, riesgo, gobierno corporativo”.
A ello suma un énfasis explícito en los valores: “la actividad bancaria no se puede desplegar si no hay integridad, si no hay probidad, si no hay transparencia”. Subraya que no se trata solo de un deber ser abstracto, sino de una condición de funcionamiento del sistema. “Si no hay confianza del público en las entidades financieras, simplemente en el sistema financiero se produce la corrida… no se pueden sostener los intermediarios”.
Enfoque académico y cuerpo docente
El director destaca que el programa se diferencia por su especialización. “Una es su foco, su especialización en banca y mercado financiero, no hay otros programas que tengan esa perspectiva”, y lo distingue por sobre ofertas más generalistas, como los MBA. “Un programa cuyo foco, cuya especialización es la banca y el mercado financiero, quizás no lo hay”.
Sobre el cuerpo académico, habla de una “combinación muy virtuosa”. “Hemos reclutado profesores que por supuesto son académicos, pero tenemos también personas que vienen del mundo del ejercicio práctico, que están en el banco, y tenemos también profesores extranjeros”. Esta mezcla, afirma, “ha funcionado bien” y permite mantener “los pies bien puestos en la tierra” sin perder profundidad académica.
Perfil de estudiantes e impacto profesional
La mayoría de quienes ingresan son profesionales en ejercicio. “Son personas que están haciendo una carrera profesional en la banca, están en general en niveles intermedios y están buscando potenciar sus conocimientos”. Muchos ya ocupan “primeros niveles de jefatura”, pero quieren “fortalecer, afianzar esa perspectiva” para acceder a mayores responsabilidades, detalla.
El programa recibe tanto profesionales de Economía y Finanzas como de otras áreas. “Recibimos profesionales de la banca y del mercado que tienen una formación previa en economía o en finanzas, como también algunos que tienen formación previa en leyes, en abogacía, en fin, otras experiencias que buscan complementar”. En estos casos, subraya la importancia de “reforzar con una formación integral en esta materia, como es la que nosotros impartimos”.
Un alumno destacado del Magíster es Hernán Nobizelli, actual tesorero general de la República. Marshall cuenta que la autoridad “ingresó al programa no siendo tesorero nacional”, ganó un concurso por Alta Dirección Pública y “recientemente en semanas recién pasadas (durante el mes de noviembre de 2025) obtuvo su diploma y su título de egresado de nuestro programa”. Para Marshall, esto “da cuenta de que efectivamente tenemos un cierto nivel de excelencia y tenemos los pies en la tierra”.
Desafíos futuros y recomendaciones
En cuanto al futuro, Marshall señala que “el principal desafío es adaptarse a los cambios que se están produciendo en el ámbito financiero”. Recalca que hay “una transformación en curso, en buena medida digital”, y que el programa ya ha incorporado materias como “transformación digital” y “todo el mundo de la Fintech (Financial Technology), de manera tal que los alumnos estén completamente familiarizados con ese escenario”. En este contexto, recuerda que la Comisión para el Mercado Financiero tiene como gran tarea “la implementación de las finanzas abiertas y del mundo Fintech”, algo que estará “con nosotros sí o sí”.
A quienes evalúan postular, les sugiere informarse bien sobre la exigencia del programa. “Lo mejor es que conversen con colegas, con compañeros de trabajo que hayan seguido el Magíster”. Advierte que “compatibilizar estudio, trabajo y familia no es fácil” y que “hay que estar disponible para dedicarle cierta cantidad de horas”, tanto a clases los sábados como a actividades extraordinarias y trabajos en grupo. Por eso, indica que en algunos casos han dicho a postulantes que “no es el momento correcto para que tú emprendas esto, hay que encontrar el momento adecuado”.
Lecturas y concepto clave
Entre los recursos que recomienda, menciona sus propios libros de finanzas y destaca en particular uno que lo marcó. “Un libro que habla de las finanzas de los pobres (“Las finanzas de los pobres”, de Daryl Collins). El texto, señala, muestra “cómo hay signos incipientes de actividad financiera incluso en esas comunidades que luchan por sobrevivir con muy poquitos recursos”, y cuestiona la idea de que “el mundo financiero es nada más que para los que tienen dinero”.
Al momento de sintetizar el espíritu del programa en un concepto, Marshall lo define como un proyecto de “formación integral”, en dos sentidos: “Cubrir todas las materias que son relevantes en banca” y, a la vez, promover “el concepto de integridad, de hacer bien las cosas, de hacerlas con corrección, de preservar ciertas conductas en el ámbito bancario”. Aclara que esto no solo responde a un deber ético, sino a una condición de sostenibilidad. “Esa es la única forma de que la actividad se torne sostenible en el tiempo”, concluye.
Por Ayskée Solís H.